fbpx
El medio ambiente en tiempos del Coronavirus

El medio ambiente en tiempos del Coronavirus

El Planeta Tierra ha sido golpeado fuertemente desde el mes de diciembre de 2019 por el llamado virus COVID-19 que inició en Wuhan, China. Un virus de aproximadamente 100 nanómetros tiene confinado a casi el mundo entero. Las industrias y millones de trabajadores en todo el mundo se han visto afectados por el cierre temporal y algunas seguramente definitivo. Las reuniones familiares y de amigos, de un momento a otro se han dejado de hacer, los niños no van a las escuelas y no ven a sus amiguitos y sin entender mucho de lo que pasa, están asumiendo esto como verdaderos campeones.

La economía debido a la pandemia, está teniendo una desaceleración drástica superando el colapso del 29 que ha sido de los más fuertes que hemos tenido en la historia después del crack de los tulipanes en 1637 en Holanda. Esto ha abierto un viejo debate desde que inició la nueva era informática Cloud System, se habla en miles de videos, libros, conferencias, etcétera, sobre la Transformación Digital, cada uno con su novedosa versión, pero apuntando al mismo lugar, el teletrabajo, que se hace desde principios del siglo XXI. Compañías como Google, Microsoft, Amazon, Apple, Facebook, entre otras, han demostrado su eficacia, siendo para la mayoría de los trabajadores motivador, rentable y eficiente.

La disminución de la contaminación

Ahora hablemos del verdadero motivo de este artículo, el medio ambiente. El Coronavirus no ha sido del todo malo, ha servido para mostrarnos cómo sería un mundo sin el uso excesivo de las fábricas e industrias y sus "chimeneas de humo", la contaminación de CO2, la pesca indiscriminada y todo lo que por años ha estado en contra de la preservación natural.

En solo los dos primeros meses se ha eliminado gran parte de la contaminación y polución de las ciudades principales más conminadas del mundo y esto se ha logrado por un "mal" que aqueja al ser humano.
La primera imagen (izquierda) muestra los niveles de polución el 1 de enero del 2020  y la segunda (derecha) el 25 de febrero - Foto: NASA
La primera imagen (izquierda) muestra los niveles de polución el 1 de enero del 2020 y la segunda (derecha) el 25 de febrero - Foto: NASA

La NASA y la European Space Agency (ESA) han publicado imágenes satelitales que muestran una gran caída entre enero y febrero de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire del continente asiático, uno de los países más contaminantes del mundo.

En un comunicado, las dos agencias coinciden que es una clara evidencia de que el cambio está relacionado en gran parte con la desaceleración económica y cese de actividades de industrias contaminantes provocadas por el brote de Coronavirus.

El NO2 es un gas tóxico para los seres humanos que puede traer problemas respiratorios como Asma y que es producido por el combustible fósil de vehículos, fábricas e instalaciones industriales.

gotas contaminantes en Wuhan
La contaminación disminuye en Wuhan y no vuelve a su nivel inicial a diferencia del 2019, los niveles de NO2 en el 2020 no aumentaron después del Año Lunar Chino. - Foto: NASA

La disminución del NO2 también es provocado por las celebraciones del Año Nuevo Lunar en China y gran parte de Asia, en las que muchas empresas cierran.

Pero los investigadores de las agencias ESA y NASA dicen que creen que la disminución es más que un efecto de las vacaciones o una variación relacionada con el clima, debido a que la reducción del gas tóxico se ha mantenido por varios días después de estas fechas.

Fei Liu, investigadora de la calidad del aire en el Centro Espacial Goddard de la NASA dice que la tasa de reducción es más significativa que en años anteriores y ha durado más, no me sorprende porque muchas ciudades de China han tomado medidas para minimizar la propagación del virus.

También es un hecho que los niveles de contaminación en todo el mundo desde China hasta Italia se han desplomado, incluso la India, donde se encuentran 21 de las 30 ciudades más contaminadas del mundo se están despejando, bajando drásticamente los niveles de la materia microscópica de partícula llamada PM2.5. El aire de Delhi, que tenía 91 mcg/m3 de PM2.5, disminuyó a 26 mg solo en dos días después del bloqueo, otras ciudades industriales con bajadas significativas de estos contaminantes han sido Mumbai, Chennai, Kolkata y Bangalore. Algo sorprendente son los reportes realizados por los habitantes de Punjab, quienes dicen estar viendo el Himalaya es de sus hogares por primera vez, las cimas de los rascacielos, además de ver las estrellas en las noches, algo que antes era imposible por la alta contaminación que hay en esas ciudades.

En España la contaminación ha bajado a niveles históricos. Greenpeace anota que la conclusión es obvia A menos coches, menos contaminación. Según cifras de ese organismo, el tráfico vehicular en Madrid y Barcelona se ha reducido en torno a 60%.

La contaminación en las ciudades a consecuencia del tráfico rodado se ha desplomado hasta mínimos históricos durante los primeros días del confinamiento según los datos analizados por Greenpeace en Madrid y Barcelona, afirmó Europa Press. Los valores de dióxido de nitrógeno (NO2) no llegan ni al 40 por ciento de los valores aconsejados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Unión Europea, agrega la agencia de noticias.

¿Será este un nuevo cambio a la mejora del medio ambiente?

Seguramente todas las personas deseamos que este sea el inicio de un mundo mágico, donde el planeta esté totalmente limpio y hayamos aprendido de lo que hemos vivido y experimentado. Pero antes de decir que la culpa es de nosotros y que el Planeta está reclamando y recuperando lo que es suyo, debemos preguntarnos, ¿durará esto?

Recuperación del medio ambiente de las ciudades principales en le mundo
Recuperación del medio ambiente de las ciudades principales en le mundo.

El cierre temporal de toda actividad de fábricas, industrias y empresas ha tenido un impacto positivo en el medio ambiente, pero ¿qué pasará cuando los bloqueos en el mundo se levanten?, seguramente las emisiones no volverán a los niveles anteriores, lo más probable es que puedan ser superados.

Si analizamos la recesión de 2008, A pesar de que la crisis hizo que las emisiones se hundieran un 1,3%, aumentaron a un máximo histórico cuando la economía comenzó a recuperarse en 2010. Esto es también lo que está pasando en China en este momento. A pesar de que las industrias allí aún no están completamente operativas, la mayoría de ellas están tratando desesperadamente de compensar el tiempo perdido, haciendo que la contaminación vuelva a niveles anteriores. Después de que se haya abordado la creciente amenaza para la salud, los gobiernos harán todo lo posible para reactivar sus economías oprimidas, incluso si es a un costo para el medio ambiente. Debido a la pandemia, la Agencia de Protección Ambiental en los Estados Unidos ha suspendido prácticamente la aplicación de las regulaciones anticontaminación. China también ha planeado relajar la supervisión ambiental de sus empresas, igualmente en España, Italia y otros países de la Unión Europea y Latinoamérica. También está que los bloqueos y la necesidad de distanciamiento social estén causando problemas en el desarrollo de los planes de acción climática. Si lo pensamos detenidamente, las campañas de concienciación y las protestas públicas se posponen indefinidamente. La investigación climática en todo el mundo está siendo afectada por estos obstáculos. El trabajo de campo se ha detenido. Como resultado, una tonelada de datos valiosos se perderá para siempre.

Incluso la COP26 - una conferencia que reúne a los líderes mundiales para discutir medidas para hacer frente al cambio climático - se ha pospuesto a 2021. Para darle una idea de lo importante que es este movimiento, se necesitaron más de 20 conferencias de este tipo para que el histórico Acuerdo de París de 2015 se llevará a cabo. Y según el acuerdo, los países estaban destinados a fortalecer sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero durante la conferencia de este año. Tristemente, no va a suceder ahora.

Las interrupciones de la cadena de suministro también han dificultado la vida de las empresas de energía renovable.

El problema es que la mayoría de los paneles solares, turbinas eólicas y baterías de litio del mundo se fabrican en China. La industria solar de la India depende en gran medida del país, ya que es de donde provienen el 80% de nuestros módulos y células solares.

Por supuesto, la caída de los precios del petróleo también es mala para el clima. Un combustible más barato podría suprimir la demanda de cosas como luces energéticamente eficientes y vehículos eléctricos. Incluso a nivel de país, las transiciones de energía limpia pueden detenerse.

La situación no se ve muy bien, ¿verdad?

Y, sin embargo, será un error decir que el alivio ambiental temporal no tiene ningún impacto real. Según los cálculos realizados por un científico de Stanford, la caída de la contaminación en China probablemente salvó entre 53,000 y 77,000 vidas, compensando en gran medida el costo directo del virus.

¿Y quién sabe? Esta pandemia podría ser el trampolín hacia un mundo mejor. Un mundo en el que los paquetes de recuperación económica permiten una sociedad sostenible. Un nuevo orden en el que los gobiernos aplican políticas que crean empleos, reducen las facturas de electricidad y mejoran la eficiencia energética.

Los gobiernos manejan más del 70% de las inversiones mundiales en energía. Y si las inversiones en el futuro pueden centrarse en tecnologías de energía limpia, podría marcar una gran diferencia. Incluso los bajos precios del petróleo pueden ser una oportunidad para eliminar una parte de los $400 mil millones en subsidios mal focalizados en el consumo de combustibles fósiles en todo el mundo.

La conclusión es que esta crisis de salud colectiva ha obligado a personas de todo el mundo a cambiar drásticamente su comportamiento para cuidar de su propio bienestar, el de su familia, sus vecinos e incluso los extranjeros. Bueno, el cambio climático también es una amenaza para la salud. Es más insidioso. Y para combatirlo, necesitamos el mismo nivel de conciencia, el mismo sentido de urgencia y el mismo grado de intervención gubernamental.

Estamos todos juntos es cierto para ambas amenazas. Ambas curvas necesitan ser aplanadas. Y cuanto antes lo reconozcamos, más posibilidades de luchar tendremos.