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El Medio Ambiente se recupera por culpa del Coronavirus

El Medio Ambiente se recupera por culpa del Coronavirus

Desde el pasado diciembre el mundo entero se empezó a detener por partes por culpa del coronavirus COVID-19.

Empezamos a ver en las noticias cientos y cientos de muertos y luego miles. Lo que causó pánico a nivel mundial y se empezaron a tener medidas de protección, cuando ya el COVID-19 había obtenido muchas vidas. Siempre nos pasa lo mismo, cuando el ser humano ya ve que la naturaleza se extralimita, es cuando actúa.

Algo similar nos ha pasado con el Medio Ambiente, abusamos, no creíamos que nuestra Tierra se pudiera dañar, cansar, contaminar e incluso morir. Cuando ya empezamos a sentir el cambios climático, los ríos contaminados, ríos desaparecidos, pocas lluvias, el sol calentando más fuerte, los animales sufriendo, muriendo, los bosques incendiados, las montañas brillando por la ausencia del verde, el ser humano cada día más cansado porque no respira un aire puro, pero ni cuenta de eso se ha dado, no nos hemos dado cuenta que la salud se ha visto afectada enormemente porque no podemos respirar el mismo aire que hace unos 40 o 50 años atrás, ¡ya no es lo mismo!.

Pasados 5 meses vemos algo increíble, ¡El Medio Ambiente se recupera por culpa del Coronavirus! La misma naturaleza se encargó de encerrarnos, es como si pudiéramos decir que tiene tanta o más inteligencia que el ser humano, ella sí que sabía hacia donde nos llevaba tanto desperdicio, tanta avaricia, tanta indiferencia con ella. Por siglos se ha dicho que la naturaleza es sabia y sí que lo ha demostrado en estos últimos tiempos. Nos venía avisando que se sentía enferma, mandaba señales por todas partes, pero nosotros que nos creemos de raza superior, no entendíamos que la tierra nos estaba pidiendo auxilio a gritos desesperados. Hasta que nos tuvo que detener y ahora los que gritamos somos nosotros. Pero en su infinita sabiduría ella sabía lo que estaba haciendo. ¡Necesitaba RESPIRAR!... y lo ha logrado.

Ahora preguntémonos: ¿Somos conscientes de la disminución considerable de las emisiones de carbono durante el confinamiento de las ciudades en el mundo entero?

¡El mundo nos cambió! ¿Somos conscientes de eso?, ¿estos cambios a largo plazo son realmente beneficiosos para nuestra vida, para nuestra casa en común?, no es difícil de responderse estas preguntas, lo hemos vivido, percibido, escuchado, se ha demostrado que sí, que si es beneficioso. Vemos reportes a diario en todo el mundo de cielos azules sobre ciudades que era impensable como Delhi, Mumbai, Chennai, Kolkata y Bangalore, Hong-Kong, incluso Madrid, Barcelona, Nueva York, entre otras.

Animales salvajes deambulan por ciudades desiertas, nos detenemos a ver los animales comunes que nos rodean y que antes no percibíamos. Hasta tenemos tiempo para nosotros mismos, para nuestras familias, hasta tenemos tiempo para vivir.

Ahora bien, las compañías petroleras y aerolíneas sienten el temblor de una economía inestable y estamos presenciando por primera vez la diminución rápida de las emisiones de carbono, pero recordemos que en pasadas recesiones ha habido bajadas fuertes de emisiones de carbono, pero una vez se reactiva la economía estas sufren una brusca subida.

Estamos viendo cómo montañas de alimentos se desperdician porque las empresas y cadenas no estaban preparadas para estos cambios drásticos que estamos viviendo. Y si, ¡la vida nos cambió! No podemos permitirnos que esto sea solo una ilusión, que la naturaleza nos llame la atención tan drásticamente y que cuando esta pandemia pase, volvamos a lo mismo que antes, porque ya no sería lo mismo, sería peor que lo que está sucediendo ahora.

Hemos sido testigos que el cambio ambiental es posible, que debemos cambiar nuestro sistema industrial radicalmente, que la movilidad debe seguir avanzando y abaratando los costos para que sean de fácil adquisición, que los gobiernos del mundo hayan sido conscientes de la importancia de crear planes especiales para la recuperación del medio ambiente, facilidades para una transición industrial y empresarial y un sistema sanitario estable y bien dotado. Además de que cada ciudadano seamos totalmente conscientes del cambio ambiental.

Entonces, ¿Vale la pena contribuir diariamente a la protección de la tierra? Respóndete y hagámoslo consciente con nuestras actitudes para el beneficio de nuestro Medio Ambiente.

Está más que comprobado, ¡nosotros dependemos más de la naturaleza, que ella de nosotros!