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Cómo regalar estas Navidades sin olvidar el cuidado del planeta

Cómo regalar estas Navidades sin olvidar el cuidado del planeta

Una de nuestras prioridades en la época navideña es satisfacer las necesidades de nuestros seres queridos. En especial, los más pequeños de la casa suelen ser los más beneficiados por esto. Ante un universo de opciones, en el que muchas veces recurrimos a lo más rápido, a veces ignoramos que luchar por la protección del planeta no solo no es incompatible con hacer regalos que gusten, sino que puede resultar bastante beneficioso.

Es probable que a Papá Noel no le importe de qué material estén hechos los regalos que inundan las listas que recibe una noche al año de miles de millones de niños. De hecho, si tuviera tiempo para consultar Internet, podría comprobar cómo los juguetes tradicionales de madera han vuelto a ponerse de moda, lo cual, si se piensa con detenimiento, no resulta tan sorprendente.

En primer lugar, este material, protagonista de juguetes de padres y abuelos, es un importante aliado para desarrollar la motricidad, la creatividad y los sentidos de los infantes. Para los adultos, a pesar de que en un principio supone realizar una inversión mayor, en realidad es un dinero que resulta fácilmente amortizable. Son juguetes que, debido a su durabilidad y su estética, se prestan a un tipo de reciclaje muy especial, el de la segunda mano. Ya sea por coleccionismo o porque otros niños los necesitan, los juguetes de madera son fácilmente intercambiables, dispuestos a vivir una segunda vida en otro hogar. Además, se tratan de juguetes que, debido a la filosofía que esconden detrás, suelen estar realizados por pequeños comercios, o se pueden encontrar en ferias artesanales y, en algunos casos, en colaboración con organizaciones de ayuda a colectivos sociales en riesgo de marginación.

Además, existen multitud de juguetes que son disfrutables para personas de todas las edades, como las casas de muñecas, los puzzles o los juegos de mesa, o que han sobrevivido al paso del tiempo porque su mecánica es fácil de comprender independientemente de la tecnología que empleen, como algunos juegos de construcción o diferentes juguetes que representan objetos cotidianos, como carritos o cocinitas. No necesitan de materiales artificiales para su correcto funcionamiento o para disfrutar totalmente de su potencial. Debido a todo esto, suponen una apuesta segura que no tiene nada que envidiar a sus homólogos hechos con plástico. Simplemente, se trataría de poner atención sobre si a la hora de su fabricación pueden resultar contaminantes o no.

A su vez, los juguetes de madera también se ven beneficiados por los avances que las energías renovables han experimentado en la actualidad. El pequeño avión de EcoScience, hecho de madera y una pequeña placa fotovoltaica que le permite prescindir de cualquier batería, ha vuelto a abrir la senda para los juguetes de madera con un lavado de cara más actual. Si por el contrario, resulta imposible alcanzar este objetivo a la hora de elegir regalo, es recomendable elegir juguetes que, a pesar de utilizar materiales no reciclables, sirvan para aprender sobre el planeta, las energías renovables o el medioambiente. En esta misma marca encontramos diferentes opciones, pero no resulta difícil encontrar otros juguetes con una filosofía verde. El carismático robot que funciona con energía solar de RcTecnic permite crear combinaciones únicas a partir de un envase reciclable.

Los videojuegos son otra vía para aprender sobre ecologismo estas fiestas. Debido a su creciente popularidad e interés que despiertan en investigadores y educadores gozan de cada vez más relevancia como herramienta de aprendizaje. Además, al igual que otros medios audiovisuales como el cine, se presta a contar historias muy diferentes entre las que las reflexiones sobre el medioambiente tienen cabida. Su capacidad para envolver en la trama al jugador e involucrarlo en sus problemas y la multitud de plataformas y medios que existen en la actualidad ofrecen la facilidad de encontrar la historia perfecta que se amolde a cada gusto. Aparte, son una herramienta idónea para participar en el aprendizaje de los más pequeños y no tan pequeños. Así, videojuegos como Horizon Zero Dawn, Viva Piñata, Chibi-Robo!, la saga Pikmin o los juegos desarrollados por compañías independientes que se pueden encontrar en la plataforma digital Steam, pueden servir también como vehículo para aprender en familia sobre ecologismo desde otro punto de vista.